lunes, 14 de octubre de 2013

Búsqueda heurística

Al interior de las nuevas teorías sobre el juicio humano y gracias, fundamentalmente, al trabajo realizado por Kahneman, Slovic y Twersky desde principios de la década de los setenta, reportados en el libro publicado el año 1982 titulado “Juicio bajo incertidumbre: Heurística y prejuicios”, se han reconocido una serie de reglas de decisión denominadas “heurísticas”. Una heurística puede definirse como la estrategia utilizada por las personas para emitir un juicio, realizar una estimación, tomar una decisión, etc., basándose en componentes limitados de la información disponible. De esta manera, estas reglas han recibido la denominación de “atajos mentales” o “reglas de sentido común”, dando origen a gran cantidad de investigaciones y experimentación. Realizar un juicio heurístico puede considerarse como una manera bastante eficiente de llegar a una solución a un problema debido fundamentalmente a su rapidez y consistencia con las propias creencias. Sin embargo, las soluciones ofrecidas pueden ser inexactas, pudiendo conducir a errores. A modo de ejemplo, un juicio consistente con una heurística de representatividad, sería “Juzgar un libro por su portada”. Las heurísticas han sido frecuentemente descritas como estrategias que la gente utiliza de manera deliberada en orden de simplificar los problemas, que de otra manera serían difíciles de solucionar por la mente humana. La discusión corriente en ámbito académicos argumenta que una descripción de ese tipo, conlleva a que los errores producidos por su uso tienen su origen en una mente no suficientemente atenta, lo cual es inconsistente con el planteamiento propuesto por Kahneman, Slovic y Twersky, que establecen que las heurísticas se acercan a la denominación de “juicios naturales”, pudiendo influir en la tarea de decisión o estimación sin ser usadas de manera estratégica o deliberada.

Por otra parte, en palabras de Ramos, en los apuntes escritos el año 2007 con el título “Heurísticas y problemas combinatorios”, con el fin de resolver problemas complicados con eficiencia, en ocasiones es necesario comprometer algunos requisitos de optimalidad y construir una estructura de control que no garantice encontrar la mejor respuesta pero que casi siempre encuentre una buena solución. De esta forma, surge la idea de heurística. La palabra heurística viene de la palabra griega heuriken que significa “descubrir”, que es también origen de eureka, derivado de la famosa exclamación de Arquímedes, heurika “lo encontré”. Los investigadores Bartholdi y Platzman, en el artículo escrito el año 1988 titulado “Heurística basada en curvas espaciales y compactas para problemas combinatorios en el espacio euclidiano”, definieron heurística de la siguiente manera: “Una heurística puede verse como un procesador de información que, deliberadamente, peor juiciosamente, ignora cierta información. Ignorando información, una heurística se libra de gran parte del esfuerzo que debió haberse requerido para leer los datos y hacer cálculos con ellos. Por otra parte, la solución producida por tal heurística, es independiente de la información ignorada, y de este modo no se ve afectada por cambios en tal información. Idealmente, se busca ignorar información que resulta muy caro colectar y mantener, esto es, computacionalmente caro de explotar y mantener, y que contribuye en poco a la precisión de la solución.” Se puede definir una heurística como una técnica que aumenta la eficiencia de un proceso de búsqueda, posiblemente sacrificando demandas de completitud. Las heurísticas son como los guías de turismo: Resultan adecuadas en el sentido de que generalmente suelen indicar las rutas interesantes; son malas en el sentido de que pueden olvidar puntos de interés para ciertas personas. Al usar buenas heurísticas se pueden expresar buenas, aunque posiblemente no óptimas, soluciones a problemas difíciles, como el problema del viajante de comercio. Una función heurística es una correspondencia entre las descripciones de estados del problema hacia alguna medida de deseabilidad, normalmente representada por números. Quiere decir que mensura cada estado del problema y dice qué tan cerca de la solución óptima está. El propósito de una función heurística es el de guiar el proceso de búsqueda en la dirección más provechosa sugiriendo qué camino tomar cuando hay más de uno disponible. Cuanto más exactamente estime la función heurística los méritos de cada nodo del grafo que representa al problema, más directo será el proceso de solución. En general, hay que hacer una ponderación entre el costo de evaluación de una función heurística y el ahorro de tiempo de búsqueda que proporciona la función.

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