lunes, 12 de mayo de 2014

Inteligencia sintética

Según Sternberg, en el artículo publicado en año 2005 con el título “El Modelo WISC de superdotación. Una teoría triárquica de la superdotación intelectual”, la creatividad es la capacidad de pensamiento divergente que favorece la búsqueda de soluciones o alternativas diferentes ante la presentación de un problema. Los sujetos con un alto nivel de creatividad son aquellos que presentan una capacidad de inventiva elevada, ideas nuevas y originales. Desde los planteamientos de la teoría triárquica de la inteligencia de Sternberg, definida en el libro publicado en año 1985 con el título “Más allá del CI”, se considera la creatividad un constructo complejo que no se puede explicar sin apelar a componentes de tipo cognitivo, motivacionales, ambientales y de personalidad que envuelven la vida del individuo. En los primeros trabajos sobre superdotación, se define la superdotación intelectual dentro de su modelo de inteligencia triárquica. Para Sternberg, los estudiantes superdotados suelen combinar con gran maestría y habilidad los procesos de la inteligencia analítica, sintética y práctica, pero lo verdaderamente relevante de la superdotación es el uso que suelen hacer de las habilidades de la perspicacia.

Sternberg, en el libro “Más allá del CI”, define la inteligencia analítica como la capacidad para el pensamiento convergente y requiere el pensamiento crítico para analizar y evaluar pensamientos, ideas y posibles soluciones. Este tipo de habilidad es la clave para el trabajo realmente creativo, porque no todas las ideas son buenas, ya que algunas han de ser valoradas. Las personas creativas utilizan este tipo de pensamiento para considerar las implicaciones que tienen las propuestas de algunas soluciones. Considera que la inteligencia sintética o creativa es la capacidad para enfrentarse a situaciones novedosas y resolverlas. Los superdotados son superiores cuando se enfrentan a situaciones novedosas, suelen aprender y pensar en nuevos sistemas conceptuales que se apoyan en estructuras de conocimiento que el individuo ya posee, siendo las situaciones extraordinarias, y no las rutinas cotidianas, un reto para el sujeto y las que mejor muestran la inteligencia del mismo. La inteligencia práctica sirve para explicar la eficacia del sujeto mediante tres tipos de actuaciones que caracterizan su conducta inteligente en su vida cotidiana: Adaptación ambiental, selección y modificación o transformación del contexto. La inteligencia excepcional supone adaptación intencionada, configuración y selección de los ambientes del mundo real, que son relevantes para la vida del sujeto. Es decir, la inteligencia de un superdotado no puede medirse fuera de su entorno habitual, a menos que lo que se quiera medir sea la capacidad de adaptación de este sujeto a un medio diferente. Así pues, la superioridad de los superdotados radica en el ajuste y equilibrio entre la adaptación, la selección y la configuración del ambiente.

Davidson y Sternberg, en el artículo escrito el año 1984 titulado “El rol de la perspicacia en la superdotación intelectual”, definen el carácter específico que tiene la perspicacia para explicar la maestría con la que los superdotados se enfrentan a la solución de problemas inusuales. Por tanto, los procesos psicológicos básicos de la superdotación cognitiva residen en las habilidades de la perspicacia, que incluyen tres grandes procesos. Estos son: (1) Codificación selectiva. Es la habilidad para separar la información relevante cuando se soluciona un problema novedoso, de la irrelevante. (2) Comparación selectiva. Se refiere a la capacidad para relacionar la información nueva con la previamente almacenada que es relevante para solucionar el problema. (3) Combinación selectiva. Es la habilidad para relacionar la información almacenada selectivamente y compararla con la almacenada en la memoria de trabajo. Exige establecer conexiones de manera novedosa y útil entre informaciones que parecen disonantes. Davidson y Sternberg subrayan que los niños superdotados son muy buenos codificadores para utilizar la información que necesitan para resolver un problema concreto en un momento determinado, son rápidos para darse cuenta de la información que no es necesaria y la ignoran con facilidad; suelen ser también muy habilidosos para realizar las conexiones pertinentes y automatizarlas; suelen disponer de estrategias para escapar de la información superflua e inventan procedimientos que les capacitan para aprender otras estrategias nuevas; los superdotados pueden discernir lo que es importante e invierten el tiempo necesario para planificar globalmente la tarea con el fin de ser rápidos y eficaces en la solución de los problemas o actividades. Hacia el año 1995, Sternberg y Lubart, en el libro titulado “Desafiando a la multitud: Cultivar la creatividad en una cultura de la conformidad”, proponen un nuevo concepto denominado superdotación creativa, y la definen mediante seis recursos: Procesos intelectuales, conocimiento base, estilos intelectuales, rasgos de personalidad, motivación y contexto.

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