lunes, 27 de julio de 2015

Agentes en inteligencia ambiental

En la memoria escrita el año 2014 para optar al grado de doctor, presentada por el investigador Fernández con el título “Arquitectura de pizarras distribuidas para sistemas de inteligencia ambiental”, se menciona que la información en un sistema de inteligencia ambiental es de naturaleza diversa. Los datos sin procesar de los sensores se agregan y filtran para crear información abstracta, que puede ser procesada por componentes que observan sus cambios para decidir qué acciones tomar. Este proceso involucra las siguientes tareas: Encontrar las fuentes de información disponibles y sus tipos, reunir los datos proporcionados por estas fuentes, facilitar la fusión de los fragmentos de información, y actualizar la representación de este contexto para que sea utilizada por diferentes aplicaciones. Los sistemas de inteligencia ambiental deben adaptarse a estas condiciones cambiantes para ser capaces de proporcionar sus servicios, siendo tan poco intrusivos como sea posible. También hay requisitos de rendimiento que el sistema debe cumplir para proporcionar respuestas en tiempo real a los estímulos del entorno. Los mecanismos de control oportunista, a través de agentes inteligentes, abordan estos aspectos monitorizando el contexto, y suspendiendo o resolviendo objetivos cuando las condiciones apropiadas se cumplen.

En palabras de Russell y Norvig, en el libro publicado el año 1996 con el título “Inteligencia artificial: Un enfoque moderno”, un agente es una entidad de software que puede actuar por sí mismo con el fin de alcanzar unos objetivos que se ha fijado inicialmente y además está caracterizado por una o varias cualidades tales como capacidad de razonamiento o inteligencia, percepción de su entorno y actuación con base a ciertas circunstancias, de manera reactiva. También, tiene la capacidad de actuar en forma proactiva, es decir, actúa sin necesidad de darle una orden y la habilidad de desplazarse de un lugar a otro. Según Wooldridge y Jennings, en el artículo publicado el año 1995 titulado “Agentes inteligentes: Teoría y práctica”, un agente es un sistema computacional que está ubicado en algún ambiente, y está capacitado de acciones autónomas en este ambiente para cumplir sus objetivos planteados. La primera definición general de agente, citada en la tesis doctoral de Pérez, escrita el año 2000 con el título “Sahara: Arquitectura de seguridad integral para sistemas de agentes móviles basados en Java”, fue la proporcionada por G.W. Lecky-Thompson, la cual menciona lo siguiente: “Un agente es una pieza de software que ejecuta una tarea dada usando información obtenida de su entorno para actuar de forma apropiada para completar la tarea exitosamente. El software debe ser capaz de adaptarse a sí mismo en base a los cambios que ocurren en su entorno, para que un cambio en circunstancias le permita aún obtener el resultado deseado”.

Según Horfan, en el artículo publicado el año 2005 titulado “Sistema de seguridad en redes locales utilizando sistemas multiagente distribuidos, las principales características de un sistema multiagente son: (1) Organización. Se encuentra relacionada con la estructura de las componentes funcionales del sistema, sus características, sus responsabilidades, sus necesidades y de la forma como realizan sus comunicaciones. (2) Comunicación. Es el medio por el cual los agentes comparten conocimiento y se sincronizan para llevar a cabo sus tareas conjuntamente. (3) Coordinación. Es una propiedad de un sistema de agentes que realizan alguna actividad en un ambiente compartido, esta característica se describe en detalle en el libro de Weiss, publicado el año 1999 con el título “Sistemas multiagente”. (4) Cooperación. Se refiere a la forma como los agentes trabajan conjuntamente para lograr un objetivo global, la cual depende de la configuración organizacional del sistema. (5) Control. Se encarga de estimar el tiempo para la solución de una tarea, evaluar si se ha generado una solución para una subtarea, escoger entre varias subtareas a realizar basados en su importancia y determinar el contexto que debe ser utilizado por un agente para la solución de una subtarea.

Por su parte O’Hare y sus colegas, en el artículo publicado el año 2004 con el título “Agentes inteligentes agiles”, mencionan que la inteligencia ambiental consiste en la creación de espacios donde los usuarios interactúan de forma natural y sin esfuerzo con los diferentes sistemas, gracias a que las tecnologías de computación y comunicación se vuelven invisibles para el usuario, al estar siempre presentes e integradas en los objetos cotidianos del mismo. Esta visión ha despertado un creciente interés por utilizar las tecnologías de la computación en la construcción de sistemas que soporten las actividades de la vida diaria de forma más eficiente. De esta forma, dentro de estos espacios se abarcan cualidades, como el reconocimiento y la acomodación de los diversos componentes que los constituyen, la personalización y la adaptabilidad del sistema, el entendimiento del estado en determinada situación, la colaboración y la cooperación entre componentes del sistema y las características autónomas como auto-administración y auto-reparación. Aarts y Marzano, en el libro publicado el año 2003 titulado “El nuevo diario: Opiniones sobre inteligencia ambiental”, mencionan que las cinco características principales de la inteligencia ambiental son: (1) Embebida. Muchos dispositivos conectados en red son integrados en el ambiente. (2) Sensible al contexto. Los dispositivos pueden reconocer a las personas y la situación de su contexto en un momento determinado. (3) Personalizada. Los dispositivos pueden adaptarse a las necesidades de las personas. (4) Adaptativa. Estos dispositivos pueden cambiar en respuesta a las personas y a su ambiente. (5) Anticipativa. Los dispositivos pueden anticipar los deseos sin una mediación consciente. Así, los entornos inteligentes, denominados también entornos de inteligencia ambiental, pueden implementarse en escenarios domésticos, espacios móviles, entornos públicos y espacios privados reducidos.

lunes, 20 de julio de 2015

Segunda parte Aprendizaje automático

En la tesis de doctorado de José Giraldez, publicada el año 1999 con el título “Modelo de toma de decisiones y aprendizaje en sistemas multiagente” el primer método inductivo supervisado es el denominado “Inducción descendente de árboles de decisión”, que es una estrategia que puede emplearse para solucionar el problema que plantea el aprendizaje. Consiste en dividir el conjunto de entrenamiento en subconjuntos, empleando la estrategia “divide y vencerás” además de los criterios que separen más los ejemplos. Cuando los ejemplos están descritos en lógica de atributos, esta división se hace introduciendo en el mismo conjunto todos los ejemplos que comparten un mismo valor de un atributo dado. Smith, en el libro publicado el año 1988 con el título “Análisis de decisiones, un enfoque bayesiano”, menciona que si se representa mediante nodos de un árbol cada uno de los subconjuntos así formados, puede construirse un árbol de decisión que permita clasificar instancias. El tipo de métodos que hacen esto se llama: Inducción descendente de árboles de decisión, y el más conocido de ellos es el ID3, que fue seguido por versiones más potentes como C4.5, ambos trabajados por Quinlan, reportados en los libros publicados los años 1983 y 1993 titulados “Procedimientos de clasificación eficiente de aprendizaje y sus aplicaciones al juego del ajedrez” y “C4.5: Programas para el aprendizaje automático”.

Otro método inductivo supervisado es denominado “Programación lógica inductiva”, cuyo objetivo fundamental es aprender programas lógicos que describan un concepto a partir de un conjunto de entrenamiento compuesto por ejemplos. En el artículo de Bratko y Muggleton, publicado en año 1995 con el título “Aplicaciones de la programación lógica inductiva”, se menciona que este paradigma se presta fácilmente al uso de conocimiento del dominio durante el proceso de aprendizaje, siempre que se exprese en el lenguaje de programación lógica. Además, el poder expresivo del lenguaje de entrada y de salida es mayor que en el caso de otros paradigmas de aprendizaje automático que usan lenguajes proposicionales tipo atributo-valor como en el método ID3. Como consecuencia de esto, se extiende el número de aplicaciones que pueden tratarse con métodos de aprendizaje inductivo. En el articulo “Aprendizaje de definiciones lógicas a partir de relaciones”, escrito por Quinlan el año 1990, se presenta el sistema FOIL, que aprende definiciones de conceptos expresadas en forma de cláusulas de Horn, a partir de ejemplos expresados de manera relacional. Entre sus características más relevantes se encuentran: (a) Que es capaz de aprender definiciones recursivas del concepto objetivo; (b) el uso de métodos eficientes adaptados de sistemas de aprendizaje inductivo que emplean el formalismo de representación proposicional atributo-valor; y (c) que es capaz de aprender reglas que, aunque puedan ser ocasionalmente inexactas, son útiles.

En relación con los métodos no inductivos destacan los métodos: Aprendizaje basado en la explicación y el razonamiento basado en casos. Los métodos de aprendizaje basado en la explicación, se encargan de explicar por qué un ejemplo en particular es una instancia de un concepto. Mitchell y sus colegas, en el artículo escrito el año 1986 con el título “Generalización basada en la explicación: Una vista unificada”, mencionan que estas explicaciones son convertidas en reglas y empleadas para la categorización. Los métodos de aprendizaje basado en la explicación son analíticos y hacen un uso intensivo del conocimiento, mientras que los métodos inductivos son empíricos y hacen un uso muy pobre del conocimiento disponible por lo que necesitan muchos ejemplos. Los métodos de aprendizaje basado en la explicación pueden generalizar a partir de un único ejemplo, analizando por qué ese ejemplo es una instancia del concepto. La explicación identifica las características relevantes del ejemplo que constituyen condiciones suficientes para la descripción del concepto. La potencia de los métodos de aprendizaje basado en la explicación radica en su capacidad de utilizar la teoría del dominio para guiar el proceso de análisis.

Por su parte, el investigador Watson, en el libro publicado el año 1997 con el título “Aplicación del razonamiento basado en casos”, menciona que los sistemas de razonamiento basado en casos resuelven nuevos problemas adaptando soluciones que sirvieron para resolver problemas antiguos. Este paradigma de razonamiento es similar al que las personas usan habitualmente para resolver problemas. Según Aha, en el artículo escrito el año 1998 titulado “La omnipresencia del razonamiento basado en casos en la ciencia y su aplicación”, el proceso de resolución de problemas puede resumirse en las siguientes etapas: (1) Extracción. Dado un problema propuesto al sistema de razonamiento basado en casos, se extrae de una biblioteca donde están almacenados los casos en forma de tripletas: Problema, solución, resultado. (2) Reutilización. Se aplican una o más soluciones de estos casos extraídos al problema en cuestión. También pueden aplicarse combinaciones de las soluciones entre ellas y con conocimiento disponible del dominio de aplicación. (3) Adaptación. Se adapta la solución extraída según se necesite para resolver el nuevo problema. (4) Evaluación. Se evalúa el resultado de aplicar la solución adaptada al problema, y si el resultado no es aceptable, se vuelve a la etapa de adaptación. (5) Conservación. se considera el añadido del nuevo caso a la biblioteca de casos. Aquí se precisa de una métrica de la similitud que afectará decisivamente el éxito del sistema de razonamiento basado en casos.

Este proceso de resolver los problemas pertenece a un tipo de solucionado de problemas denominado perezoso, definido en el artículo escrito por Aha y sus colegas el año 1991 titulado “Algoritmos de aprendizaje basados en instancias”, debido a que los cálculos son realizados bajo demanda. Un solucionador de problemas perezoso se caracteriza por: (1) No procesar los datos de que dispone hasta que se le solicita información; (2) responder a peticiones de información combinando información obtenida a partir de datos almacenados; y (3) eliminar resultados intermedios empleados en el proceso de construcción de la solución. La técnica de aprendizaje automático empleada se denomina “Aprendizaje basado en instancias”, debido a que se encuentra basado en instancias específicas para generar predicciones de clasificación.

lunes, 13 de julio de 2015

Aprendizaje automático

En la tesis de maestría en educación superior escrita por Armando Tutau el año 2011, con el título “Estilos de aprendizaje de estudiantes universitarios y su relación con su situación laboral”, se menciona que el proceso de enseñanza aprendizaje es una de las temáticas de más frecuente tratamiento, y mucho es lo que se ha escrito sobre el tema. Aparece de manera sencilla como un cierto acuerdo entre dos personas para la transferencia de conocimiento, que no agotándose en el proceso de comunicación, debería provocar el cambio definitivo en el comportamiento del que aprende. Apoyándose en el Diccionario Santillana, menciona que es el aprendizaje el “proceso mediante el cual un sujeto adquiere destrezas o habilidades prácticas, incorpora contenidos informativos, o adopta nuevas estrategias de conocimiento o acción”; etimológicamente deriva del latín insignare, que sugiere proponer orientación acerca de qué camino seguir, aplicándose a los actos que pueden realizar maestros, padres, profesores, y otros. De acuerdo con visiones actuales, el docente actuaría como “facilitador” o “mediador” entre el conocimiento y los estudiantes, provocando un proceso de interacción, que necesitado de la iniciativa y el interés por saber de los estudiantes, recorre un proceso constante, un ciclo. Según Dolto en el libro escrito el año 1986 titulado “La imagen inconsciente del cuerpo”, es frecuente que los métodos para llevar adelante procesos de enseñanza aprendizaje se encuentren basados en la comunicación, preferentemente oral o escrita, y requiera de técnicas expositivas, estudio de casos, resolución de problemas, dinámicas grupales, etc.

En este entendido, en el blog “Definición de”, se denomina aprendizaje al proceso de adquisición de conocimientos, habilidades, valores y actitudes, posibilitado mediante el estudio, la enseñanza o la experiencia. Dicho proceso puede ser entendido a partir de diversas posturas, lo que implica que existen diferentes teorías vinculadas al hecho de aprender. La psicología conductista, por ejemplo, describe el aprendizaje de acuerdo a los cambios que pueden observarse en la conducta de un sujeto. El proceso fundamental en el aprendizaje es la imitación, es decir la repetición de un proceso observado, que implica tiempo, espacio, habilidades y otros recursos. El aprendizaje humano se define como el cambio relativamente invariable de la conducta de una persona a partir del resultado de la experiencia. Este cambio es conseguido tras el establecimiento de una asociación entre un estímulo y su correspondiente respuesta. La capacidad no es exclusiva de la especie humana, aunque en el ser humano el aprendizaje se constituyó como un factor que supera a la habilidad común de las ramas de la evolución más similares. Gracias al desarrollo del aprendizaje, las personas han logrado alcanzar una cierta independencia de su entorno ecológico y hasta pueden cambiarla de acuerdo a sus necesidades.

En la tesis doctoral de Troncoso, publicada en año 2005 con el título “Técnicas avanzadas de predicción y optimización aplicadas a sistemas de potencia”, se menciona que el aprendizaje automático es la rama de la inteligencia artificial que estudia el desarrollo de técnicas para extraer de forma automática conocimiento subyacente en los datos. Uno de los modelos de aprendizaje más estudiados es el aprendizaje inductivo, el cual engloba todas aquellas técnicas que aplican inferencias inductivas sobre un conjunto de datos para adquirir el conocimiento inherente a ellos.

Por su parte, la capacidad de que un sistema informático aprenda de manera automática es fundamental en inteligencia artificial, pues para que un sistema pueda ser considerado inteligente debe ser al menos capaz de aprender automáticamente, tal como se explica en el libro publicado el año 1998 por Kubat y sus colegas titulado “Revisión de los métodos de aprendizaje automático”. El inicio del aprendizaje automático se remonta a la década de los años 1950 y su objetivo es el desarrollo de métodos computacionales para la implementación de diversas formas de aprendizaje. Generalizando, la tarea de aprendizaje automático se puede describir como un proceso automático que permite mejorar la solución que se le da a los problemas. Según Carbonell, en el libro publicado el año 1990 titulado “Paradigmas del aprendizaje automático”, los métodos de aprendizaje automático pueden clasificarse de forma muy genérica en inductivos y no inductivos. Los inductivos son aquellos que dado un conjunto de ejemplos positivos y negativos del concepto objetivo, construyen una descripción del mismo de la cual se pueden derivar todos los ejemplos positivos y ninguno de los negativos. Además, un método de aprendizaje automático puede clasificarse como supervisado, no supervisado y criticado según la información que contengan los ejemplos de aprendizaje que se le proporcionen al sistema. (a) Método supervisado. Es el método que aprovecha la supervisión de un “profesor” durante el aprendizaje que le informa sobre la relación entre el ejemplo a aprender y el concepto objetivo. (b) Método criticado. Es el método que recibe una crítica sobre el acierto de sus decisiones en la que se basa para mejorar su comportamiento. También se le conoce como método de aprendizaje por refuerzo. (c) Método no supervisado. Es el método que no obtiene ningún tipo de ayuda externa para realizar su labor de aprendizaje.En este caso no hay ni crítico ni “profesor”.

lunes, 8 de junio de 2015

Logran recuperar recuerdos

Los recuerdos que se han “perdido” como resultado de una amnesia pueden ser recuperados activando ciertas células cerebrales con luz.

Así lo ha comprobado el equipo de Susumu Tonegawa, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Estados Unidos.

Esta técnica de activación, llamada optogenética, se basa en la adición, en neuronas, de proteínas sensibles a la luz, lo que permite activar dichas neuronas a través de la estimulación lumínica de las proteínas cuando se hace llegar a ellas un haz de luz.

Tonegawa cree que el avance logrado en esta investigación puede ofrecer una respuesta definitiva a una cuestión ampliamente debatida en neurociencia sobre la naturaleza de la amnesia.

La mayoría de los investigadores se han venido decantando por la teoría del almacenamiento, pero los resultados conseguidos por Tonegawa y sus colegas en la investigación reciente parecen demostrar que dicha teoría es probablemente incorrecta, y que muchos de esos casos de amnesia pueden ser un simple problema de deterioro en la capacidad de acceder a los recuerdos almacenados.

Los expertos en memoria han especulado con anterioridad acerca de la idea de que en alguna parte de la red cerebral se halla una población de neuronas que son activadas durante el proceso de adquisición de un recuerdo, ocasionando cambios físicos o químicos duraderos.

Si estos grupos de neuronas son posteriormente reactivados por un desencadenante, como una imagen u olor particulares, por ejemplo, se puede rememorar todo el recuerdo.

La comunidad científica ha estado dedicando últimamente muchos esfuerzos a localizar estos engramas. Tonegawa y sus colegas del Instituto Picower para el Aprendizaje y la Memoria, dependiente del MIT, ya mostraron que es factible identificar las células que forman parte de un engrama para un determinado recuerdo, y reactivarlo (o reprocesarlo) mediante tecnología optogenética.

Los investigadores intentaron incluso descubrir qué les pasa a los recuerdos sin este proceso de consolidación. Administrando un compuesto que bloquea la síntesis de proteínas dentro de las neuronas, inmediatamente después de que unos ratones hubieran formado un nuevo recuerdo, los investigadores pudieron evitar que las sinapsis se fortalecieran.



Cuando regresaron un día después e intentaron reactivar el recuerdo usando un desencadenante emocional, no encontraron rastro de dicho recuerdo. Aunque las células de engrama estén ahí, sin la síntesis de proteínas esas sinapsis celulares no se fortalecen, y el recuerdo ya no es accesible.

Sin embargo, de forma inesperada, cuando los investigadores reactivaron después las células de engrama con la síntesis de proteínas bloqueada, usando herramientas optogenéticas, encontraron que los ratones exhibían signos de haber recuperado por completo el recuerdo

lunes, 11 de mayo de 2015

Control artificial del cerebro mediante mensajeros químicos sintéticos

Unos neurocientíficos han perfeccionado un sistema de control artificial del cerebro mediante mensajeros químicos sintéticos que actúan sobre la circuitería cerebral y en consecuencia sobre la conducta del individuo. Esta tecnología puede ahora activar o desactivar cada neurona de un grupo seleccionado, y así activar o desactivar las conductas derivadas de ello, en ratones.



Tal grado de control es fundamental para descifrar los procesos neuronales subyacentes en los comportamientos complejos.



El equipo del Dr. Bryan Roth, de la Universidad de Carolina del Norte en la ciudad estadounidense de Chapel Hill, ha demostrado la segunda generación del sistema, llamado DREADD (por las siglas del término en inglés Designer Receptors Exclusively Activated by Designer Drugs).



DREADD 2.0 basa su mejora en una nueva tecnología ampliamente desarrollada y ensayada por el equipo del Dr. Roth a lo largo de la pasada década. Consigue el control al introducir un sistema de mensajería química cerebral sintética que se integra en el funcionamiento de los sistemas naturales.

Los investigadores modificaron genéticamente a ratones para que tuvieran cerebros que contuvieran receptores artificiales en circuitos específicos. Se trata de proteínas sintéticas en la superficie de las neuronas que solo pueden ser activadas mediante una sustancia sintética específica que aparte de esto no tiene efecto biológico alguno en el cerebro. Es como una cerradura que solo puede ser abierta por una única llave. Cuando la sustancia activadora (la llave) se enlaza a su receptor o receptores artificiales (las cerraduras), dependiendo de su programación, activa o bloquea la actividad neuronal, proporcionando por tanto a los investigadores un control experimental sobre los circuitos cerebrales y los comportamientos del animal.



Las primeras versiones del DREADD solo podían controlar la actividad en una dirección (activar o desactivar) en la misma población de células. DREADD 2.0 aprovecha las propiedades ofrecidas por un tipo particular de receptor, emparejado con una sustancia biológicamente inerte que se enlaza a él, para añadir un control dual. Unido a un DREADD ya existente, la nueva versión puede utilizarse experimentalmente para sondear la circuitería cerebral de una amplia gama de comportamientos, a través del control secuencial, de encendido y apagado, de neuronas. Por ejemplo, los investigadores ya han demostrado cómo su sistema perfeccionado y ampliado puede controlar de forma bidireccional el movimiento y los comportamientos de alimentación de los animales a los que se ha aplicado.

lunes, 4 de mayo de 2015

Científicos consiguen modificar el ADN de embriones humanos


Luego de mucho tiempo y cantidad innumerable de experimentos, científicos chinos han publicado sus avances en el campo de la modificación del ADN humano en embriones. Ante la noticia, muchos han reaccionado pidiendo que se suspenda el proyecto debido a las implicaciones que esto podría tener en el desarrollo de la humanidad. Los científicos encargados del proyecto han afirmado que su investigación se basa en la modificación del gen HBB, responsable en muchos casos de la enfermedad beta-talasemia.

En sus pruebas, los científicos chinos las diferentes maneras posibles para alterar el gen. El primer reporte de la investigación apareció recientemente en las revistas “Nature News” y “Proteins and Cells.” En los artículos, el principal ejecutor de la investigación, el doctor Junjiu Huang jefe de investigaciones de funciones genéticas de la universidad de Sun Yat-sen, describe la metodología que trajo los mejores resultados.

Los embriones en los que se realizaron las pruebas fueron obtenidos de una clínica de fertilidad. Dichos embriones, habían sido descartados por tener diferentes defectos monocromáticos luego de la fecundación artificial. Es decir, no tenían ninguna posibilidad de nacer aún siguiendo el proceso de gestación. Nature News reportó que los investigadores buscaron a lo largo de las pruebas “modificar el gen responsable de la beta-talasemia, un trastorno sanguíneo potencialmente fatal, usando una técnica de edición genética conocida como CRISPR/Cas9.”

Posibles Riesgos

A causa del reporte, la comunidad científica se encuentra dividida. Si bien es cierto, los resultados podrían salvar muchas vidas, al modificar el ADN de embriones humanos se aumenta el número de posibles mutaciones. Esto siempre ha sido algo que ha causado cierto negativismo desde que se supo de esta investigación a mediados del año pasado. “Hay riesgos al modificar el ADN de los embriones,” afirman científicos de la Alianza de Medicina Regenerativa, “riegos que no podemos escatimar en estos momentos y de los cuales no podemos predecir las consecuencias en las generaciones futuras.

“Es inaceptable seguir adelante con este tipo de investigación en este momento. Pedimos una moratoria mundial voluntaria de esta clase de experimentos para dar lugar a conversaciones rigurosas y transparentes sobre su legalidad y su política”, señaló la AMR.

Para muchos, este el es comienzo de un tira y encoje de discusiones de sobre como usar la ciencia en el tema de las modificaciones de genes. Es evidente para la comunidad científica que lo que a corto plazo puede traer beneficios enormes, puede repercutir en el futuro y causar mutaciones y otros problemas de los cuales ni siquiera tenemos idea.

lunes, 27 de abril de 2015

Datos en correo electrónico

En el artículo escrito el año 2008 por los investigadores Albarran, De Pablos y Montero, con el título “Uso del correo electrónico: Un análisis empírico en la UCM”, se menciona que en las últimas décadas, el uso de computadoras personales ha popularizado un número considerable de servicios de información, incluyendo el correo electrónico. El correo electrónico, o en la jerga anglosajona el e-mail, es una forma de intercambio de información en la que se mandan mensajes de una computadora personal o terminal a otra vía módems y sistemas de telecomunicaciones. El uso del correo comenzó con ARPAnet, red precursora de Internet, en el año 1969 en los Estados Unidos, extendiéndose de forma gradual con el uso de los mainframes y las minicomputadoras basadas en redes locales en los años setenta y con un rápido crecimiento gracias al uso de Internet en la década de los años ochenta. El correo electrónico en sus inicios se plantea como un medio de intercambio de información para grupos pequeños y selectos. Actualmente su uso se ha extendido a millones de usuarios por todo el mundo.

El correo electrónico es una aplicación de Internet cuya finalidad consiste en procurar la comunicación entre dos o más personas a través del intercambio de textos escritos digitalizados. En la tesis doctoral escrita el año 2006 titulada “El correo electrónico: El nacimiento de un nuevo género”, por la investigadora Cristina Vela, este medio permite y genera un tipo de interacción verbal mediatizada de carácter diferido. Se trata de un sistema basado en un principio simple: Un usuario de correo electrónico dispone de un espacio, denominado buzón, en una computadora conectada constantemente a la red, al servidor, en el que se almacenan los mensajes enviados por otros usuarios. Este buzón se identifica mediante una secuencia llamada dirección electrónica. Cuando se quiere acceder a la consulta de los mensajes recibidos basta con conectarse con el servidor y abrir, mediante la palabra clave, el buzón. Los mensajes pueden conservarse en el servidor, ocupando un espacio en el mismo, o descargarse y guardarse en la computadora del usuario. El tipo de sistema empleado para el acceso al buzón, a través del servicio de correo en la Web o de un sistema de acceso local, determina una u otra circunstancia.

El correo electrónico se diferencia en un aspecto muy importante del resto de las aplicaciones de Internet como Telnet, FTP o la Web. Todos estos servicios y protocolos presuponen una conexión directa entre remitente y destinatario, es decir, entre la máquina cliente y la máquina servidor, en tiempo real. En el caso del correo electrónico esta relación es diferente. La computadora del destinatario no tiene que estar conectada a la red al mismo tiempo que la del remitente, ya que en el correo electrónico intervienen unas entidades denominadas “enrutadores de correo”, servidores locales de correo electrónico, que reciben y aceptan los mensajes para transmitirlos, posteriormente, a sus destinatarios finales. Para llevar a cabo esta mediación los usuarios deben utilizar programas adecuados de gestión de correo que dominen el “protocolo simple de transferencia de correo”. Este protocolo no sólo le es útil al remitente de un mensaje para asegurar su recepción, sino que es empleado por los enrutadores de correo para hacer que los mensajes circulen entre ellos.

Vela, en la tesis doctoral citada, señala que el mensaje viaja de un enrutador de correo al siguiente hasta que llega a aquél que tiene competencias para el destinatario del mensaje. El hecho de tener competencias significa que el destinatario ha contratado un buzón en el servidor de correo electrónico. El software del servidor de correo guarda los mensajes separándolos en directorios por usuarios. Una vez en el buzón, cada usuario se encarga de recoger por sí mismo su correo mediante el software adecuado. Además de la ventaja que supone recuperar el correo cuando se quiera, con este método un usuario puede consultar su correo desde cualquier computadora, independientemente de dónde se encuentre, siempre que disponga de acceso a Internet. Estos beneficios se ofrecen en las cuentas de correo a través del “protocolo de oficina de correo”, al que se suele acceder a través del correo en la Web, aunque también es posible consultarlo mediante sistemas de gestión independientes de la Web.

Albarran y sus colegas, en el artículo citado anteriormente, mencionan que el correo electrónico es el servicio más utilizado de los que existen hoy en Internet. Desde el año 1970 se ha empleado como herramienta de comunicación para relaciones académicas y personales. Por el año 1990, la popularidad y ubicuidad del correo sobre el resto de los medios de comunicación tradicionales ha permitido que se reconozca como medio estándar de comunicación. Algunos hitos interesantes en la historia del correo electrónico son los siguientes: (1) Octubre 1969, Leonard Kleinrock, un profesor de informática de la universidad de UCLA manda el primer mensaje de correo electrónico a un compañero de la universidad de Stanford. (2) Marzo 1972, Ray Tomlinson, autor del primer software para correo electrónico, elige el símbolo @ para las direcciones de correo electrónico. (3) Febrero 1976, la reina Isabel II es la primera jefa de estado en mandar un mensaje de correo electrónico. (4) Otoño 1976, Jimmy Carter y Walter Mondale utilizan correo electrónico todos los días durante su campaña para coordinar itinerarios. Un mensaje simple cuesta cuatro dólares. (5) Septiembre 1983, el college de Colby en Waterville, Maine es una de las primeras instituciones de educación superior en asignar cuentas de correo a todos sus estudiantes. (6) Enero 1994, el New Yorker publica una entrevista sobre correo electrónico con Bill Gates, quien escribe: “nuestro correo es totalmente seguro”.